La detención de dos mujeres acusadas de presunta extorsión y difamación abrió una nueva controversia que golpea políticamente al alcalde Enrique Galindo Ceballos.
Las investigaciones señalan que las detenidas presuntamente operaban campañas de ataque y desprestigio mediante redes sociales, utilizando presiones y chantajes contra distintos sectores.
También se les relaciona con actividades ilícitas previas, como falsificación de billetes y documentos, afectando a comerciantes y vendedores en distintos puntos.
Sin embargo, el aspecto más delicado son los señalamientos sobre una posible conexión con operadores políticos ligados al entorno cercano de Galindo, en un contexto donde aumentan las campañas de promoción política rumbo a futuros procesos electorales.
El escándalo profundiza el desgaste político de una administración constantemente señalada por confrontaciones, polémicas y falta de resultados en temas prioritarios para la ciudadanía.


