La consolidación de San Luis Potosí como destino clave del nearshoring también se sustenta en su enfoque hacia la sostenibilidad hídrica y energética, factores determinantes para la inversión global.
El estado impulsa el uso de agua tratada en procesos industriales, además de invertir en infraestructura para garantizar el abastecimiento y reducir la presión sobre los recursos naturales.
En el ámbito energético, destaca una capacidad cercana a los 400 megawatts en generación limpia, así como infraestructura estratégica que fortalece la operación industrial.
A esto se suma un entorno de certidumbre jurídica y modernización institucional, que brinda confianza a inversionistas y favorece la expansión de empresas ya instaladas.


