La protesta por la falta de agua realizada en el acceso al Lienzo Hermoso Cariño quedó marcada por los señalamientos sobre una presunta operación política encabezada por Roxana Herrera Hernández y respaldada por simpatizantes del empresario Gerardo Sánchez Zumaya.
Según las versiones difundidas, la movilización no habría surgido de vecinos directamente afectados, sino de personas vinculadas a grupos políticos que aprovecharon el conflicto para realizar el bloqueo.
El episodio ocurre mientras el Ayuntamiento de Soledad mantiene acciones de apoyo mediante pipas y rehabilitación de infraestructura hidráulica, pese a que la responsabilidad del suministro recae formalmente en Interapas.
La controversia ha reavivado el debate sobre la utilización de problemáticas sociales para construir escenarios de confrontación política y generar presión mediante movilizaciones.


