La decisión de Morena de negar el registro a Gerardo Sánchez Zumaya marcó distancia con uno de los personajes más controvertidos que buscaban participar en el proceso interno rumbo a la elección de 2027 en San Luis Potosí.
El empresario huasteco acumula una serie de señalamientos públicos relacionados con presuntas operaciones irregulares en Pemex, supuestos esquemas de facturación simulada, investigaciones por lavado de dinero y acusaciones sobre posibles vínculos con el huachicol, además de controversias por amenazas dirigidas contra periodistas.
Estos antecedentes provocaron inconformidad entre militantes morenistas, quienes advirtieron que una eventual postulación habría representado un golpe a la credibilidad del movimiento. La decisión del partido de impedir su participación fue vista como un intento por evitar mayores costos políticos.
Sin embargo, lejos de abandonar sus aspiraciones, Sánchez Zumaya encontró respaldo en el Partido del Trabajo, que ya abrió la posibilidad de convertirlo en su candidato. El movimiento ha generado nuevas críticas, al considerar que un perfil rodeado de investigaciones y fuertes cuestionamientos públicos difícilmente representa una apuesta por la transparencia y la confianza ciudadana.


