Casi cinco puntos porcentuales aumentó la percepción de inseguridad en la capital potosina entre marzo y junio, un resultado que coloca nuevamente bajo presión al gobierno municipal de Enrique Galindo Ceballos y su estrategia de prevención.
La ENSU pasó de registrar 57.6 por ciento de percepción de inseguridad en marzo a 62.5 por ciento en junio. El dato significa que actualmente más de la mitad de los habitantes consultados no se sienten seguros en la ciudad gobernada por Galindo.
El problema no queda únicamente en la percepción. Las cifras delictivas proporcionadas para enero-junio incluyen 249 robos a transeúnte y 226 a negocios, además de más de medio millar de robos de automóviles y motocicletas.
Después de años al frente del Ayuntamiento, Galindo continúa sin revertir uno de los indicadores que más impactan en la confianza ciudadana: la sensación de vulnerabilidad al caminar, trasladarse o realizar actividades cotidianas en la capital.


