La participación de Gerardo Sánchez Zumaya en el proceso interno de la Cuarta Transformación fue acompañada por nuevos cuestionamientos públicos luego de que la columna Templo Mayor de Reforma retomara los señalamientos que pesan sobre el empresario.
El texto recuerda que Sánchez Zumaya ha sido vinculado públicamente con presuntos casos de lavado de dinero, contratos irregulares con Pemex y expedientes en la FGR, elementos que continúan generando controversia en torno a su figura.
Asimismo, refiere que durante su registro se vivió un momento incómodo por la salida del recinto de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, hecho que alimentó las versiones sobre el rechazo que provoca su incorporación al proceso político.
Pese a ello, el empresario consiguió registrarse bajo las siglas del Partido del Trabajo, aunque los cuestionamientos sobre sus antecedentes continúan marcando su camino rumbo a la contienda por la gubernatura.


